Este libro analiza la propuesta del economista James Tobin de establecer una tasa sobre las transacciones en los mercados de divisas para reducir la volatilidad y penalizar las operaciones especulativas. Se examinan los debates sobre la necesidad de controles en el sistema financiero internacional, especialmente tras las crisis financieras en Asia y América Latina. El autor explora si una tasa sobre las transacciones es viable y si sería suficiente para frenar la especulación y regular las finanzas.