En 1766, Jeanne se disfraza de hombre y se embarca en una aventura desde Lorient hacia la Isla de Francia, con el objetivo de encontrar al corsario Vincent de Cotignac. A través de los ojos de Jeanne, Fanny Deschamps nos presenta un relato de aventuras y amor en el siglo XVIII, donde la Isla de Francia se revela como un oasis romántico lleno de descubrimientos y emociones.