Un rey, cansado de que todos le mientan y le oculten la realidad, decide disfrazarse de campesino para conocer cómo vive el pueblo.
Durante su aventura llega a un pueblo donde lo toman por loco y lo encierran en un manicomio. Allí observa la hipocresía de médicos, políticos y autoridades.
Al final, el rey descubre que quienes parecen cuerdos son en realidad los más absurdos, mientras que el pueblo sencillo es más sensato.