Marta: El famosísimo tema del compositor venezolano Moisés Simons (autor de El manicero). Kraus hizo de esta canción una de sus señas de identidad fuera de los teatros de ópera.
Quiéreme mucho: El inmortal clásico cubano de Gonzalo Roig, una de las canciones de amor más versionadas de la historia.
Maitechu mía: La bellísima y emotiva zortziko (canción vasca) de Francisco Alonso, que narra la historia de un emigrante que promete volver con su amada.
La partida: Una romanza de concierto profundamente dramática y de un virtuosismo vocal tremendo, compuesta por Fermín María Álvarez.
Sombra del Nublo: El himno por excelencia de Gran Canaria, compuesto por Néstor Álamo. Siendo Kraus natural de Las Palmas, esta interpretación está cargada de una devoción y un orgullo patriótico insulares únicos.
Jota: Probablemente el broche de oro final, demostrando que, al igual que Fleta, Kraus dominaba la fuerza y el temperamento del folclore aragonés.