En este cuarto volumen de la serie, Chise y Elias continúan descubriendo los vínculos que los unen mientras el mundo mágico que los rodea se vuelve más complejo y emotivo. Nagabe teje con delicadeza una historia sobre la soledad, la pertenencia y el calor que nace entre dos seres que no encajan en ningún lugar. Una obra que atrapa por su dibujo etéreo y por la profundidad silenciosa de cada página.