Pecera decorativa de cerámica, una pieza única de 40 cm de diámetro y 38 cm de altura, ideal para realzar cualquier espacio interior con un toque de sofisticación asiática. Su diseño artesanal y su soporte tallado en madera la convierten en una obra de arte funcional y ornamental.
️ Época estimada y tecnica
Esta pieza se estima fue realizada en la segunda mitad del siglo XX, influenciada por el estilo Qing tardío y la estética decorativa de la porcelana de Macao. Su técnica de esmaltado y los motivos florales recuerdan a las obras de la época Qianlong (1736–1796), reinterpretadas en clave midcenturymodern
Estilo basado en el Famille Noire
El fondo negro brillante, combinado con flores de loto en colores vivos, recuerda directamente al estilo Famille Noire (dinastía Qing, Kangxi), aunque esta pieza es de mediados del XX.
Ese estilo clásico se caracteriza por:
Tu pecera reproduce ese espíritu, pero con técnicas y pigmentos actuales.
Sí, se les llama “peceras” principalmente por la decoración interior con peces, especialmente peces koi, que evocan el uso tradicional de estos recipientes como contenedores de agua o peces ornamentales
Origen del término “pecera” en maceteros chinos
Estos maceteros, también conocidos como fish bowls en inglés, tienen una larga tradición en la cerámica china. Aunque hoy se usan comúnmente como maceteros decorativos, su forma y decoración tienen raíces más profundas:
Originalmente, estos recipientes eran diseñados para contener agua, lo que los hacía aptos para albergar peces ornamentales como los koi. Muchos de estos maceteros presentan ilustraciones de peces en el fondo interior, lo que refuerza su asociación con el uso como pecera. En la China imperial, estos grandes recipientes de porcelana se colocaban en patios y jardines, a veces con agua y peces vivos, como símbolo de prosperidad y buena fortuna. En la cultura china, el koi representa abundancia, perseverancia y éxito, por lo que su presencia en la decoración tiene un valor simbólico además de estético.
La inscripción “Made in China” comenzó a utilizarse ampliamente en productos de exportación desde principios del siglo XX, pero en cerámica decorativa se volvió común tras la Segunda Guerra Mundial, especialmente en las décadas de 1950 y 1960