Bellísima pareja de figuras escultóricas que representan a dos caballos de estilo arcaico (probablemente de inspiración dinástica china), fundidos en bronce macizo. Ambas piezas destacan por sus formas estilizadas, cabezas expresivas erguidas con orejas alzadas y una superficie tosca y rugosa cubierta por una densa pátina de oxidación natural en tonos verdes, ocres y turquesas que les confiere un aspecto arqueológico fascinante. Las fotos forman parte de la descripción Medidas en las fotos