La joven de la perla es una novela histórica escrita por Tracy Chevalier en 1999, que narra la vida de Griet, una joven de 16 años que, tras la ceguera de su padre, se ve obligada a trabajar como sirvienta en la casa del pintor Johannes Vermeer en Delft, Países Bajos. A medida que Griet se adapta a su nuevo entorno, su sensibilidad y destreza en las tareas domésticas llaman la atención de Vermeer, quien la introduce en el proceso artístico de la pintura, permitiéndole incluso ayudar en la preparación de los colores y, eventualmente, posar para él. Esta relación se complica cuando el mecenas de Vermeer, Van Ruijven, exige que Griet sea retratada con los pendientes de perla de la esposa del pintor, lo que desencadena una serie de tensiones y conflictos familiares. La novela ofrece una mirada profunda al siglo XVII en Holanda, explorando temas como la lucha de clases, la dinámica de poder entre empleador y empleado, y la complejidad de las relaciones humanas. A través de la figura de Griet, Chevalier ilumina la vida de las mujeres en la historia del arte, destacando su papel fundamental en la creación y apreciación de obras maestras. La obra fue adaptada al cine en 2003, con Scarlett Johansson interpretando a Griet y Colin Firth a Johannes Vermeer.