Es el de las fotos, tal cual se aprecia.
Señoras y señores, hoy sale a subasta una de esas piezas que definen lo que significa el prestigio en la relojería suiza. Estamos ante un Omega Constellation Chronometer, un reloj que no solo marca el tiempo, sino que cuenta una historia de éxito absoluto. Lo primero que salta a la vista es su elegancia natural, con esa caja de líneas suaves y una esfera plateada que conserva toda su distinción original.
Pero lo que realmente hace que este ejemplar sea una joya de colección es el secreto que guarda en su reverso. Si le dan la vuelta, encontrarán el famosísimo medallón del Observatorio de Ginebra, una pieza de oro macizo que brilla con luz propia. Sobre esa cúpula verán grabadas con total nitidez las ocho estrellas de la marca. No son un simple adorno; cada una de esas estrellas representa un récord mundial de precisión que Omega batió para demostrar que nadie en el mundo fabricaba máquinas tan exactas como las suyas.
Es muy difícil encontrar hoy en día un medallón en este estado, con el relieve tan bien definido y sin el desgaste típico del paso de los años. Es un reloj para quien no se conforma con lo común, para quien busca llevar en la muñeca la máxima expresión del lujo y la ingeniería de una época dorada. Es, en definitiva, una oportunidad única de poseer un icono que siempre mantendrá su valor. ¡Que comience la puja por esta maravilla de la precisión!
Cualquier duda preguntar.