El asedio de París de 885 d.C. cobra vida en este trepidante arco de la aclamada serie de cómics Northlanders: miles de guerreros vikingos descienden por el Sena y una ciudad entera se aferra a su supervivencia. Un relato histórico brutal y humano que no edulcora ni la violencia ni la complejidad moral de quienes luchan en ambos bandos. Para quienes creen que la Historia es aburrida, este cómic es la prueba definitiva de lo contrario.