La historia continúa y la tensión no da tregua: el segundo volumen de Mother Parasite lleva la narrativa a un nuevo nivel de intensidad, donde los límites entre aliados y enemigos se difuminan de forma perturbadora. ECC nos entrega un manga que no suelta al lector hasta la última página, con un dibujo que atrapa y una trama que incomoda en el mejor sentido.