Tony (Ronald Colman) y Brita (Signe Hasso), pareja en los escenarios y expareja en la vida real, fueron dos grandes estrellas del teatro. En su último papel dentro de una obra de Shakespeare, Tony interpreta al celoso moro veneciano Otelo, obsesionado con el personaje empieza a transformarse en él hasta que empieza a perder parte de su personalidad. Cree que Brita le engaña y, en una de las representaciones, lo que tenía que ser un asesinato ficticio está a punto de ser real. El personaje de Otelo lo ha absorbido hasta tal punto que necesita cometer un crimen para sentirse bien consigo mismo. Película que obtuvo 2 Oscar en 1947 a Mejor actor (Ronald Colman) y mejor BSO (drama o comedia), también obtuvo 4 nominaciones.