París, 1938. El doctor Ravic es un médico austriaco que, huyendo del nazismo, se ha refugiado en la capital francesa. Allí entabla amistad con Boris Morosov, que trabaja como portero de un local ruso. Una noche, Ravic tropieza en la calle con una mujer, Joan Madou, que está a punto de desvanecerse, la socorre y la lleva a su casa.