Al igual que en muchas otras culturas, para los vikingos, los anillos también representaban un símbolo de jerarquía y poder. Solo los reyes, los señores o los miembros de la iglesia de más alto rango podían permitirse los. Las sortijas estaban labradas con múltiples detalles. Eran comunes los símbolos rúnicos, las cenefas o el nudo infinito. Los anillos vikingos más ostentosos lucian engarzadas piedras talladas