- Escultura en mármol. Interesante talla directa de gusto arcaizante, que se apropia con elegancia de los volúmenes sintéticos del Mediterráneo tardoantiguo.
- Esta cabeza de mármol, de un arcaísmo deliberado y solemne, parece emerger de la bruma del ecuador de la Edad Media como el receptáculo de toda la sabiduría del Mediterráneo. En la severidad de sus rasgos y en la profundidad de su mirada petrificada, se lee la gravedad de los siglos inscrita en la piedra, evocando a esos sabios y profetas que, de Maimónides a Averroes, pasando por el martirio intelectual de Boecio, tejieron el puente entre la razón antigua y la fe revelada. Es una pieza que respira el aire de las bibliotecas coránicas de Granada, donde el agua de las fuentes acompañaba el estudio del legado de Alejandría, y nos transporta a esa Sicilia híbrida y magnífica de los Hohenstaufen, donde el mármol fue testigo de la convivencia entre la caligrafía árabe, el rigor latino y la nostalgia griega. Cada surco en su barba y cada plano de su rostro son un mapa del conocimiento universal, una efigie que no representa a un solo hombre, sino a la idea misma del pensamiento que sobrevive a la caída de los imperios, custodiando en su silencio la memoria de un mundo donde la filosofía era la única patria posible.
- Dimensiones de la obra: 30 x 25 x 20 cm
- Procede de una colección particular en Madrid.
- Buen estado general.