Grabado en blanco y negro que representa una basílica en vista contrapicada.
La luz sobre la cúpula crea un halo intenso, contrastando con la solidez de la arquitectura y generando una atmósfera solemne y espiritual.
La textura granulada propia del grabado aporta profundidad y una sensación atemporal, reforzando su carácter artístico.
Dimensión: 50x35cm