La pieza presenta un esmalte blanco estannífero (a base de estaño) cubierto con trazos gruesos de azul cobalto aplicados de forma rápida ("a mano alzada"). Esta técnica pertenece a la denominada loza popular o de taberna, producida de forma masiva en alfares de la zona centro de España (como Puente del Arzobispo o Talavera de la Reina). La forma gallonada o lobulada (con pliegues en el cuerpo que imitan los gajos de una calabaza) combinada con una boca trilobulada (el pitorro marcado a pellizco) es una tipología clásica que los alfares castellanos repitieron durante generaciones. Sin embargo, el grosor de las paredes de barro, la forma compacta del asa de cinta y el pie circular tosco apuntan directamente a la producción artesanal de finales de la época romántica e inicios de la industrialización (hacia 1900). Localizada entre las pertenencias de la ilustre María Luísa Serra. La arqueóloga Maria Lluïsa Serra Belabre nació en 1911 y falleció en 1967. Como intelectual, historiadora y directora de museo, formó parte de una generación muy interesada en el coleccionismo etnográfico y la conservación de la cultura popular. Maravilloso testimonio etnográfico del día a día de las tabernas de entresiglos que sobrevivió gracias al ojo clínico de una de las mejores arqueólogas de las Islas Baleares.