Medidas: 13 cm la cuchara y 14 cm el tenedor.
Par de cubiertos rituales/decorativos Dhokra, una cuchara y un tenedor, fundidos en latón mediante la antiquísima técnica de la cera perdida (lost-wax casting), enraizada en las tribus "Dhokra Damar" del este de la India.
Lo que los hace únicos es su concepción: los propios cubiertos son el cuerpo de una figura humana tribal. La cabeza y el cuello de la figura se fusionan con el mango, mientras que los brazos alzados sostienen la cuchara/el tenedor sobre la cabeza, como si fueran portadores rituales. Los pies forman el extremo inferior del utensilio. Es una síntesis absolutamente genial entre objeto funcional y escultura figurativa.
El arte Dhokra es una forma de fundición metálica tribal de aproximadamente 5.000 años de antigüedad, aún en uso hoy gracias a su simplicidad, sus diseños populares y su aspecto vintage. Una sola pieza puede requerir hasta un mes de trabajo.
El proceso implica crear un núcleo de arcilla, recubrirlo con cera sobre la que se tallan los detalles, y luego envolver todo en más arcilla para formar el molde. Al verter el metal fundido, la cera se derrite y el metal ocupa su lugar. En estas piezas se aprecian claramente los elementos característicos del estilo Dhokra:
El filigranado de hilo de cera (wirework) en cintura, piernas y brazos, que crea esa textura de bandas y anillos tan característica.
Las proporciones estilizadas, casi esquemáticas, propias del arte tribal
La superficie irregular y con pátina, prueba inequívoca del trabajo enteramente manual.
El arte Dhokra tiene sus raíces en grupos tribales indígenas, particularmente en estados como Chhattisgarh, Jharkhand, Odisha y Bengala Occidental. Este legado se ha transmitido de generación en generación.
Las figuras representan mujeres tribales en postura de carga, una iconografía habitual en el arte Dhokra que evoca a las portadoras de agua y grano de las aldeas, elevadas aquí a la categoría de objeto ritual/funcional.
Son piezas de considerable valor coleccionístico como objetos de arte tribal etnográfico.
Son demasiado grandes para ser joyería o amuletos, y demasiado elaboradas para ser utensilios de cocina ordinarios. Encajan perfectamente en la categoría de objetos de prestigio social, que en las culturas tribales del este de India se regalaban en bodas, ceremonias de cosecha o como tributo entre familias de alto rango.
Apuntan a finales del siglo XIX o principios del XX (1880–1930).
Las razones son varias. La pátina es densa, uniforme y ha penetrado en las zonas de relieve —algo que requiere décadas, no años. El estilo de la figura es más esquemático y arcaico, con menos pretensión decorativa y más pureza tribal. La popularidad del arte Dhokra creció en el siglo XIX cuando los británicos llegaron a la India rural y promovieron ciertos oficios tradicionales para la exportación, abriendo un mercado para los artesanos Dhokra. Es muy posible que estas piezas pertenezcan precisamente a ese período de florecimiento. Folk Canvas
La aleación también parece más rica en cobre, de ahí el tono más cálido y dorado, característica de las piezas tribales de fundición Dhokra del este y centro de la India del siglo XIX y principios del XX.