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ÓLEO S/LIENZO -FRAY DIEGO DE ALCALÁ-, S. XVII. ATRIBUÍDO A MATÍAS ARTEAGA -O A SU TALLER-112.5X84.5


18 fotos ÓLEO S/LIENZO -FRAY DIEGO DE ALCALÁ-, S. XVII. ATRIBUÍDO A MATÍAS ARTEAGA -O A SU TALLER-112.5X84.5 (Arte - Pintura - Pintura al Óleo Antigua siglo XVII)

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    EN BUEN ESTADO, A PESAR DE SU ANTIGUEDAD. ME REMITO A LAS FOTOGRAFÍAS.


    ÓLEO S/LIENZO -FRAY DIEGO DE ALCALÁ-, S. XVII. ATRIBUÍDO A MATÍAS ARTEAGA -O A SU TALLER-. DIM.- 112,5X84,5 CMS CON MARCO.

    MEDIDAS SIN MARCO 97,5X65,5 CMS.

    ENMARCADO DE ÉPOCA, PERO POSTERIOR AL ÓLEO.

    PARA QUE EL COMPRADOR PUEDA VALORAR MEJOR LA OBRA, SE HAN REALIZADO FOTOGRAFÍAS CON DISTINTA INTENSIDAD LUMÍNICA, DE EXTERIOR Y DE INTERIOR-ESTUDIO.

    IDEAL PARA MUSEO, CULTO RELIGIOSO O PARA INVERSORES EN ARTE.

    EN CUANTO A SU ESTADO, ME REMITO A LAS FOTOGRAFÍAS. EN BUEN ESTADO, A PESAR DE ALTA ÉPOCA. REENTELADO.

    Las luces del crepúsculo iluminan esta escena barroca de tema devocional en la que una figura masculina vestida con hábito marrón de franciscano se recorta ante un fondo paisajístico. Por el atuendo de franciscano, y sobre todo porque en sus faldones acoge unas rosas rojas, identificamos a san Diego de Alcalá. En esta obra se representa uno de sus episodios más conocidos: al trabajar como portero en un convento, sacaba alimentos a los pobres, para desesperación de sus superiores por la cantidad de comida que les daba. En una ocasión, quieren ver qué lleva escondido en el hábito y sólo encuentran rosas, pues los panecillos se habían transformado milagrosamente en flores. Compositivamente, el canon monumental del santo se erige imponente, modelado por fuertes contrastes lumínicos que realzan la expresividad naturalista de sus rasgos. Los hondos drapeados del manto describen serpentinas sombras, y el mismo juego de claroscuro interviene también en el paisaje. Estamos ante un destacado exponente del barroco español.

    San Fray Diego de Alcalá (San Nicolás del Puerto, Sevilla, 1400-Alcalá de Henares, 13 de noviembre de 1463), fue un fraile franciscano español considerado santo por la Iglesia católica.

    Vistió el hábito franciscano hermano lego en la Orden de los Frailes Menores de la Observancia. Fue misionero en Canarias, donde llegó a ocupar el puesto de guardián del convento.

    Fue canonizado por el papa Sixto V en 1588 en la primera canonización realizada por la Iglesia Católica tras la creación de la Sagrada Congregación de Ritos. Es considerado patrono de los Hermanos legos franciscanos (no clérigos) por haber sido el primer hermano lego canonizado en la Orden.

    Su celebración tiene lugar el 13 de noviembre.

    Matías de Arteaga y Alfaro (Villanueva de los Infantes, 1633 - Sevilla, 1703) fue un pintor y grabador barroco español, adscrito a la escuela sevillana, que supo recoger en su pintura e interpretar con personalidad propia la doble influencia de Murillo y Valdés Leal. Nacido en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real) fue hijo de Bartolomé de Arteaga, de quien se conocen grabados a buril hechos con cierta corrección, entre ellos el escudo de armas del conde-duque de Olivares publicado en el Panegírico de la Poesía, de Hernando de Vera (Montilla, 1627) y posiblemente las estampas del Breve compendio de la Carpintería de lo blanco (Sevilla, 1633) de Diego López de Arenas, con un retrato del autor firmado Artiaga en 1632.​ Siendo de corta edad la familia se trasladó a Sevilla, donde se formaría en el taller paterno y en contacto con Murillo, cuya influencia revela su obra temprana junto con la de Valdés Leal, quien se estableció en Sevilla en 1656, el mismo año en que Matías de Arteaga aprobaba el examen de maestro pintor. Un año antes, en 1655, Arteaga había contraído matrimonio con Juana de la Vega, por lo que cabe pensar que ya entonces se había independizado como pintor, aunque nada se sabe de su producción en estos años. En 1660 figuró entre los miembros fundadores de la célebre academia de dibujo promovida por Murillo y Valdés Leal entre otros, de la que llegó a ser secretario. En 1664 ingresó en la Hermandad de la Santa Caridad y dos años después en la Sacramental del Sagrario de la catedral sevillana, para la que realizó algunos trabajos. Viudo hacia 1680, contrajo inmediatamente nuevas nupcias con Juana Isidora y Valdovinos. Para estos años hay constancia también de su trabajo como tasador de pinturas.

    El 9 de enero de 1703, gravemente enfermo, dictó su testamento, siendo enterrado el 12 del mismo mes en la parroquial de Santa María Magdalena de Sevilla. El inventario de los bienes dejados a su muerte revelan un modo de vivir acomodado, disponiendo de una esclava y una casa grande y bien amueblada, en la que contaba con una mediana biblioteca y entre los libros guardados en ella una Summa Teológica en latín de Henrique de Gante y la Historia General de España del padre Juan de Mariana, un estudio con todo lo necesario para la práctica del grabado y 153 pinturas. Casi la mitad de estas eran de asunto religioso, entre ellas cuatro series de la Vida de la Virgen de algunas de las cuales se dice expresamente que contenían vistas arquitectónicas, como las que se encuentran en la serie del Museo de Bellas Artes de Sevilla y en algunas otras de sus obras mejor conocidas. También conservaba dieciocho pinturas de floreros, presumiblemente de mano ajena pues no existe constancia de que practicase el género, diez países y una perspectiva arquitectónica, un cuadro de «una mujer asomada a la ventana», quizás original o copia de Murillo, y «veintiún lienzos modelos de Academias pequeños», es decir, desnudos tomados del natural, dignos de destacar por constituir las primeras referencias ciertas a los estudios hechos en la citada academia sevillana de pintura. Una Aparición de la Virgen con el Niño a santa Rosa de Viterbo, que se conserva en colección privada de Sevilla, firmada y fechada en 1670, en la que sigue modelos murillescos con cierta libertad, es la más primitiva de sus obras conocidas. Pero lo más característico de su peculiar estilo, muy influenciado por Murillo, a quien en ocasiones copia directamente, así como por Valdés Leal, de quien toma las actitudes más movidas, son las series de asuntos siempre religiosos, situadas en amplios paisajes y perspectivas arquitectónicas imitadas de estampas a la manera como también en Sevilla y en los mismos años lo hacía Francisco Antolínez, por lo que no es raro que algunas pinturas, como El nacimiento de la Virgen y Las bodas de Caná del Museo Lázaro Galdiano, se hayan atribuido indistintamente a uno u otro. Hábil en la creación de profundas perspectivas, diestramente iluminadas, en el tratamiento de las figuras y sus expresiones corporales se desenvuelve frecuentemente con cierta torpeza, particularmente si se trata de figuras femeninas, como se observa, por ejemplo, en el cuadro de José y la mujer de Putifar, castamente vestida, conservado en colección privada sevillana formando parte de una serie de cuatro lienzos de la historia del patriarca bíblico.​

    Además de las citadas series de la Vida de la Virgen del Museo de Bellas Artes de Sevilla y las de colección particular, sus obras mejor conocidas se conservan en la catedral hispalense y en la Archicofradía Sacramental de la Iglesia del Sagrario (Sevilla), anexa a la catedral, para la que entre 1690 y 1691 pintó una serie de ocho asuntos bíblicos tratados como alegorías eucarísticas, a la que pertenecen algunas de las obras más características y mejor logradas de su producción, como Ester ante Asuero y la Parábola del invitado a las bodas, junto al San Elías y el ángel que es, por el contrario, trascripción casi literal de la Liberación de San Pedro de Murillo conservada actualmente en el Museo del Ermitage. De entre 1700 y 1702, al final ya de su carrera, data la segunda de las series pintadas para la catedral, formada por los cinco cuadros de la vida de san Laureano colgados en las paredes de su capilla, de los que en el inventario de los bienes dejados a su muerte figuraban algunos estudios. Como otros pintores sevilllanos debió de trabajar también para el mercado americano, atribuyéndosele allí una serie de ocho lienzos en la iglesia de San Marcelo de Lima, procedentes de algún encargo jesuítico, y una serie de la vida de la Virgen en la Universidad de Puebla (México).                                                                                                  SALUD.

    PAZ Y BIEN.


jmlex

(1.046)
Espanha (Córdoba)
Antiguidade: 14/09/2007

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